La homeopatía clínica
La palabra homeopatía (homeos=semejante, pathos= enfermedad) fue empleada por primera vez en 1808, por el médico alemán Samuel Hahnemann (1755-1843).
La homeopatía es un método terapéutico que consiste en administrar al paciente pequeñas dosis de una sustancia que, en dosis elevadas, provocaría en una persona sana la aparición de manifestaciones patológicas; pero que en el enfermo que presenta manifestaciones similares, en dosis infinitesimales, es curativa.
El principio de similitud como punto de partida
El principio de similitud, que ya fue formulado por Hipócrates, constata el paralelismo de acción entre el poder toxicológico de numerosas sustancias en elevadas dosis y su acción terapéutica en dosis pequeñas.
Este método terapéutico consiste en administrar a un enfermo, en dosis mínimas, una sustancia medicinal que, en dosis fuertes, podría provocar, por intoxicación, un conjunto de síntomas análogos a los que presenta en su enfermedad.
Aplicando el principio de similitud, la homeopatía utiliza los efectos terapéuticos de las sustancias utilizandolas en muy pequeñas dosis hasta un nivel denominado "infinitesimal".



